Perspectivas

La fiable tecnología de plantas así como la experiencia procedente de Alemania, pueden utilizarse en todo el mundo para la producción y el aprovechamiento de biocombustibles. Junto al desarrollo adicional de soluciones técnicas eficaces para la producción de los biocombustibles de consumo actual, se impulsa de manera activa el desarrollo de nuevas tecnologías que utilizan materias primas biogénicas alternativas. Tanto es así que diversas empresas alemanas junto con investigadores están desarrollando procedimientos para la obtención de biocombustibles basados en un espectro amplio de sustratos, a los que, además de la madera y la paja, también pertenecen los desechos. Hasta ahora se han llevado a cabo diferentes procesos para la producción BtL (de biomasa a líquido) a escala piloto y de investigación.

Hoy en día la producción de BtL en Alemania se encuentra en fase de prueba y, según la opinión de los expertos, está aún muy distante de la producción industrial. La producción BtL se basa en la gasificación térmica de biomasa, seguida por la depuración y licuefacción de los gases producidos por la síntesis. Dado que los combustibles Btl muestran un alto potencial de disminución de gases de efecto invernadero, son una alternativa importante, además de los biocombustibles que se encuentran en el mercado, para alcanzar las metas climáticas del gobierno alemán. Además, en Alemania, se está trabajando intensamente en el desarrollo de procedimientos para la producción de biodiesel basado en algas con alto contenido en aceite.

Con miras a la aceptación pública necesaria, la producción y comercialización de biocombustibles en el futuro está vinculada a la comprobación del cumplimiento de determinados requisitos de sostenibilidad. Alemania es pionera en la aplicación nacional de los requisitos de sostenibilidad fijados conforme a la directiva europea en energías renovables (2009/ 28/EG) y ha establecido una estructura a nivel nacional para el control de la producción sostenible de bioenergía. Desde noviembre de 2009, es aplicable en Alemania el “Reglamento sobre los requisitos para la producción sostenible de biocarburantes” (Ordenanza de Sostenibilidad de los Biocombustibles, Biokraft-NachV).

En Alemania, a partir del 1 de enero de 2011, únicamente se desgravarán los biocombustibles, con la aplicación de los correspondientes descuentos de la cuota o mediante ventajas fiscales, si se acredita el certificado oficial de sostenibilidad. Esto garantiza que sólo se utilicen biocarburantes que, independientemente de su fuente, reduzcan de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero y que no procedan de áreas ecológicamente valiosas, como las selvas tropicales. Para cumplir con la ley Biokraft-NachV, asociaciones y organizaciones alemanas del sector y la industria agrícola y de biocombustibles crearon, a principios de 2010, el sistema de certificación REDcert y fundaron la sociedad REDcert GmbH. Además, el gobierno federal ha impulsado un sistema de certificación internacional para el uso de la biomasa como biocombustible: “International Sustainability & Carbon Certification (ISCC)”. El sistema se ha desarrollado bajo la dirección de la Agencia para Materias Primas Sostenibles (FNR).

Con la Mesa Redonda sobre Biocombustibles Sostenibles (con su acrónimo en inglés, RSB), ha sido aceptada en Alemania, a principios de 2011, una tercera norma para garantizar menores emisiones de gases de efecto invernadero de los biocombustibles. Además desde el 24/08/2009 está vigente la ley para la sostenibilidad de la electricidad de biomasa (BioSt-NachV) (aplicable también a partir del 1 de enero de 2011). Regula los requisitos de sostenibilidad para la biomasa líquida.

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