Evolución del mercado
El aprovechamiento de biomasa sólida ha sido y es la energía renovable más utilizada y, consecuentemente, ha desempeñado siempre un papel muy importante en la producción energética de todo el mundo. Según los datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la biomasa sólida contribuyó en 2008 el 9,1 % en el suministro de energía primaria mundial y supuso el 71,5 % del suministro total de energías renovables. Sin embargo, se observa una tendencia a la baja. Mientras que el abastecimiento total de energía procedente de energías renovables, en armonía con la tasa de crecimiento del consumo mundial de energía primaria, ha aumentado anualmente en un 1,9 % desde el año 1990, la energía generada mediante biomasa sólida aumentó únicamente el 1,3 % por año.
La mayor parte de la biomasa sólida se produce en países que no pertenecen a la OCDE (86,5 %), sin embargo las tasas de crecimiento son comparables a las de los países pertenecientes a la OCDE. En los países en vías de desarrollo, sobre todo en el sur de Asia y en el África subsahariana, la biomasa sólida se utiliza en los hogares para cocinar y calentar. En 2008, Asia (sin incluir China) y África generaron cerca del 60 % de la demanda mundial de biomasa sólida. La generación de electricidad bruta a partir de biomasa sólida a nivel mundial ascendió en el año 2009 a cerca de 125.600 gigavatios-hora (GWh). Entre 1990 y 2009, el crecimiento anual promedio fue del 1,6 %. EE.UU, el mayor productor de electricidad a partir de biomasa sólida, produjo el 32 % (40.000 GWh) de la producción mundial, seguido de Alemania con un porcentaje de aproximadamente el 10 % (12.900 GWh). En Hungría, Polonia y Bélgica, la biomasa sólida representó la mayor fuente de energía para la generación de electricidad a partir de energías renovables, mientras que en Grecia, Islandia y Luxemburgo, la combustión de biomasa no fue relevante para la producción de energía eléctrica.
En la Unión Europea (UE), la producción de energía a partir de biomasa ascendió en 2009 al 3,6 % hasta alcanzar 72,8 millones de toneladas, y todo ello gracias a los objetivos previstos en la UE y a las medidas a nivel nacional instauradas con el fin de cumplir con la cuota de generación de energía renovable. Alemania, Francia y Suecia fueron los países líderes en producción de energía primaria a partir de biomasa sólida. En el período entre 2001 y 2009, la energía eléctrica generada anualmente en la UE a partir de biomasa sólida ascendió en un 14,7 % hasta alcanzar aproximadamente 62.186.000 GWh en 2009, siendo Alemania, Suecia y Finlandia los mayores países productores.
En la UE, la mayor parte de la electricidad se generó en centrales de cogeneración. Al mismo tiempo, se producían en Europa 5.437 millones de toneladas de calor. En este caso, los países que mas contribuyeron fueron Suecia, Finlandia y Dinamarca.
En algunos países de Europa, hasta un 50 % del calor necesario se genera a partir de biomasa. Los preparados biogénicos, en particular el lignograno,
se han convertido en uno de los combustibles más importantes no sólo para el consumo privado sino también para el consumo comercial. En el año 2010,
se constata en Europa una producción anual de lignograno de más de 10 millones de toneladas. Actualmente, la producción mundial anual de lignograno
es de entre 15 y 20 millones de toneladas y sólo en Alemania se produjeron en 2010 1,6 millones de toneladas y se consumieron un 1,2 millones de toneladas.
Las exportaciones netas ascienden a más de 500.000 toneladas, de las cuales la mayor parte va a parar a países vecinos como Austria, el Benelux e Italia. En algunos países de la UE (Dinamarca, Bélgica, Países Bajos e Inglaterra) la co-combustión de biomasa en centrales térmicas de carbón se considera cada vez más importante.
En Alemania, el 73,7 % del suministro de calor procedente de fuentes de energía renovables en 2010 provino de preparados biogénicos combustibles (excluyendo la biomasa proveniente de residuos).
En Alemania, el número de instalaciones privadas de combustión de lignograno aumentó de unas 125.000 instalaciones en 2009 a 140.000 en 2010. Incluso en los sectores comerciales y municipales el número de instalaciones ha aumentado por razones económicas, principalmente. Con cerca de 9.000 puestos de trabajo, el sector del lignograno contribuye sustancialmente al fortalecimiento de las estructuras regionales. Asimismo, en la actualidad, más de mil centrales térmicas de biomasa suministran energía a viviendas y edificios públicos a través de las redes de calefacción locales.
Las grandes instalaciones de calderas de madera para el abastecimiento industrial y comercial son utilizadas principalmente por empresas madereras. A finales de 2010, en Alemania funcionaban aproximadamente unas 264 centrales de energía eléctrica o de generación de calor en el rango de potencia de 0,12 megavatios de energía eléctrica (MWel) hasta 100 Mwel, produciendo electricidad y calor. La capacidad total instalada ascendió a unos 1.250 Mwel y las plantas produjeron cerca de 8.400 GWh de electricidad volcada a la red pública y retribuida conforme a la Ley Alemana en Energías Renovables (EEG).














